En el marco de la inauguración del año académico 2026 de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos UC (FADEU), el filósofo italiano Emanuele Coccia visitó el Campus Lo Contador con una invitación clara: repensar la casa más allá de la arquitectura, como una dimensión central de la vida contemporánea.

Su paso por la facultad ha sido destacada tanto a nivel institucional como en medios de comunicación y coincidió además con la Semana de la Vivienda, impulsada por NUVIV, «Núcleo Milenio sobre los Desafíos de la Vivienda», sumando una perspectiva filosófica a un debate habitualmente dominado por enfoques técnicos, normativos o económicos.

Durante la inauguración del año académico FADEU, Coccia dictó la conferencia “Modern Love: The New Moral Topography of our Lives”, donde invitó a pensar la casa más allá de su dimensión material, como un espacio donde se configuran vínculos, afectos y formas de vida, en un contexto de profundas transformaciones sociales.


En su visita a la UC, en el marco de la inauguración del año académico, Coccia advirtió el desfase entre las formas actuales de convivencia y los modelos con que seguimos diseñando y planificando.


Esta idea, también desarrollada en su libro Filosofía de la casa, ha sido uno de los ejes de su visita a Chile. En conversación con La Tercera, el filósofo profundizó en esta tesis: “El problema de la casa no es la geometría, es cómo dar forma a la felicidad compartida”, desplazando así la discusión desde lo formal hacia lo existencial.

En esa línea, el filósofo desarrolla la idea de la casa como una “operación moral”: una selección del mundo que permite hacerlo habitable, articulando personas, objetos y memorias en función de una vida en común.

Desde la UC, esta reflexión se enmarca en una trayectoria intelectual que ha buscado repensar las relaciones entre naturaleza, ciudad y vida cotidiana. Tal como releva Visión Universitaria, su trabajo ha insistido en la necesidad de volver a mirar el espacio doméstico, históricamente relegado tanto por la filosofía como por la arquitectura. “La modernidad filosófica se lo ha jugado todo a la ciudad”, plantea, advirtiendo que hoy existe una urgencia por “hacer de nuestra vivienda un verdadero planeta”.

Uno de los puntos más críticos de su diagnóstico tiene que ver con la transformación de la familia. Según Coccia, las formas de convivencia han cambiado radicalmente, pero la arquitectura y las políticas de vivienda siguen respondiendo a modelos tradicionales. “Seguimos diseñando casas para un tipo de familia que ya no existe”, afirma.


“El problema de la casa no es la geometría, es cómo dar forma a la felicidad compartida”, plantea el filósofo en entrevista con La Tercera, invitando a repensar el habitar desde sus dimensiones afectivas, sociales y políticas.


Frente a esto, propone entender la familia como una comunidad basada en la afinidad y la elección, más que en la genealogía, abriendo la posibilidad de imaginar hogares diversos, sin límites predefinidos de número, género o estructura. En este contexto, la casa aparece como el espacio donde estas nuevas formas de vida pueden —o no— encontrar expresión.

Estas ideas adquieren especial relevancia en América Latina, donde la crisis habitacional sigue siendo un desafío estructural. Para Coccia, no se trata solo de acceso a la vivienda, sino de las condiciones que hacen posible una vida digna: “No se puede vivir en 30 o 40 metros cuadrados sin espacio para la soledad”, advierte, subrayando la dimensión cualitativa del habitar.

Al mismo tiempo, su reflexión abre preguntas más amplias sobre el rol de la arquitectura, la política pública y la propia universidad en la construcción de estos nuevos imaginarios. En diálogo con iniciativas como la Semana de la Vivienda, su paso por la UC no solo marcó el inicio del año académico, sino que también contribuyó a ampliar el campo de discusión, incorporando la filosofía como una herramienta clave para pensar los desafíos del habitar contemporáneo.


Información y redacción: Valentina Salgado

Emanuele Coccia en FADEU: «Seguimos diseñando para una forma de vida que ya no existe»