El pasado jueves 16 de abril el medio Emol publicó una nota acerca de los desafíos, beneficios y efectos que implican la construcción de viviendas sociales en comunas como Las Condes, La Reina y Lo Barnechea. Esto, en el marco del anuncio del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) de impulsar proyectos de vivienda social en comunas de altos ingresos. En la nota comenta el académico IEUT UC y director de NUVIV, Javier Ruiz-Tagle, junto a diversos expertos en la materia.
Lee a continuación la nota:
El ministro de Vivienda, Iván Poduje, detalló que el plan forma parte de una meta más amplia de 400 mil soluciones habitacionales y que algunos proyectos estarán ubicados en áreas estratégicas del sector oriente de Santiago, como las cercanías del Parque Arauco y el entorno del Colegio Nido de Águilas. La apuesta no solo apunta a aumentar la oferta de viviendas, sino también a modificar el patrón de distribución de la ciudad.
Sin embargo, el impacto real de esta medida en la reducción del déficit habitacional aparece como limitado en términos cuantitativos. Según el noveno reporte Déficit Cero 2025, las principales ciudades del país concentran cerca del 70% del déficit y registran un avance de apenas 71%, lo que refleja las dificultades de implementación en zonas con mayor presión habitacional.
Javier Ruiz-Tagle, académico del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales UC, investigador del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (CEDEUS) y director del Núcleo Milenio NUVIV sobre Desafíos de la Vivienda, es categórico respecto al alcance de la medida. El alcance real será “muy poco. Porque son 500 viviendas y el déficit es de aproximadamente de 500 mil, es más bien una intervención simbólica”, sostiene. Aun así, reconoce que, frente a la magnitud del problema, este tipo de iniciativas resulta preferible a la inacción y puede generar efectos indirectos relevantes, como abrir discusión pública y tensionar las lógicas de exclusión territorial.
El alto valor del suelo en estas comunas representa una de las principales barreras para la expansión de este tipo de proyectos. Ruiz-Tagle advierte que, incluso si se logra construir, existe el riesgo de que las viviendas sean rápidamente absorbidas por el mercado, ya sea mediante arriendo o venta, perdiendo su función social.
Lee aquí la nota completa: https://comentarista.emol.com/2294117/36795798/Emol-Social-Facts.htmlma










