Este jueves 26 de marzo se realizó en el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales UC el coloquio «El derecho como herramienta de producción del espacio ¿Cómo las leyes restrictivas afectan la vida cotidiana de comunidades marginadas?», instancia que reunió a académicos, estudiantes e investigadores en torno a una reflexión interdisciplinaria sobre el vínculo entre regulación legal, territorio y desigualdad.
La actividad —organizada por Vania Reyes en el marco del Núcleo Milenio en Inseguridad y Cohesión Urbana (NUMIC)— se desarrolló en modalidad híbrida y contó con la presentación del doctorando Giovanni Lorenzoni (Gran Sasso Science Institute), seguida de los comentarios del Dr. Tunay Altay (Humboldt University of Berlin), y un espacio de conversación abierta con las y los asistentes.


El coloquio se inició situando la discusión en el contexto nacional, a partir de recientes debates legislativos en Chile en torno a migración y acceso a derechos sociales. Este punto de partida permitió abrir una reflexión más amplia sobre cómo determinadas políticas públicas y marcos legales no solo regulan conductas, sino que también producen efectos espaciales concretos, configurando formas de inclusión y exclusión en la vida urbana.
En su presentación, Lorenzoni expuso avances de su investigación doctoral, centrada en comprender cómo el derecho opera como una herramienta activa en la producción del espacio social. Desde un enfoque que articula geografía humana y semiótica, su trabajo analiza cómo normativas, documentos legales y dispositivos administrativos contribuyen a definir quiénes pueden habitar, circular o acceder a determinados espacios, y bajo qué condiciones.
«El derecho no solo regula la vida social, sino que también produce espacio, configurando formas concretas de inclusión y exclusión en la ciudad.»

Uno de los ejes centrales de la exposición fue la idea de que el derecho no actúa únicamente como un marco abstracto, sino como un conjunto de prácticas y discursos que materializan fronteras en la vida cotidiana. En este sentido, se abordó cómo ciertos grupos —particularmente personas migrantes en situación irregular u otras minorías— son situados fuera de la “imaginación del Estado-nación”, siendo objeto de mecanismos de control, vigilancia y exclusión que se despliegan en espacios concretos de la ciudad.
A partir de ejemplos y reflexiones teóricas, la presentación evidenció cómo estas dinámicas no solo restringen derechos, sino que también reconfiguran las geografías cotidianas de las personas, afectando su acceso a servicios básicos, su movilidad y sus formas de habitar el territorio.
En sus comentarios, el Dr. Altay, quien participó en modalidad remota, profundizó en las implicancias conceptuales del trabajo, destacando la relevancia de abordar el derecho desde una perspectiva espacial y relacional, así como la necesidad de considerar sus efectos diferenciados en contextos específicos. Asimismo, se enfatizó el valor de aproximaciones interdisciplinarias para comprender fenómenos complejos como la desigualdad urbana y la marginalización.
La sesión concluyó en una conversación abierta con los asistentes, donde se discutieron posibles extensiones del análisis hacia otros ámbitos —como género, identidad o políticas urbanas—, así como los desafíos metodológicos y políticos de estudiar el derecho como productor de espacio.
En conjunto, el coloquio permitió abrir un espacio de reflexión crítica sobre el papel de las leyes en la configuración de nuestras ciudades, poniendo en el centro la experiencia cotidiana de comunidades marginadas y evidenciando cómo las regulaciones legales inciden de manera profunda en las formas de habitar y relacionarse con el entorno.
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