Organizado por el profesor Kay Bergamini del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales UC e impulsado por el grupo de trabajo de IAIA en América Latina, el ciclo reunió experiencias sobre participación comunitaria, comunicación y formación profesional. Las dos jornadas abordaron cómo fortalecer la evaluación de impacto como una herramienta para tomar mejores decisiones sobre los territorios.

¿Cómo lograr que las comunidades incidan en las decisiones sobre los proyectos que transforman sus territorios? ¿Qué capacidades necesitan los profesionales para comprender sus preocupaciones y construir relaciones de confianza? Estas preguntas articularon el ciclo «Diálogos con Impacto: Conversatorios de Evaluación de Impacto Ambiental y Social en América Latina», realizado los días 7 y 14 de octubre de 2026.

La iniciativa fue organizada por el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales UC e impulsada por el grupo de trabajo de la International Association for Impact Assessment (IAIA) en América Latina, con el apoyo de la asociación para su difusión. A través de exposiciones en español, acercó a la comunidad regional investigaciones y experiencias presentadas en conferencias mundiales de IAIA, conectando el trabajo académico con la consultoría, el financiamiento de infraestructura y la gestión empresarial.

Con la moderación del académico Kay Bergamini, las jornadas pusieron en discusión un desafío transversal: fortalecer la evaluación de impacto mediante procesos que integren el conocimiento técnico, las experiencias de las comunidades y las particularidades de cada territorio.

Participar e incidir en las decisiones

La primera sesión, «Participación, comunidades e infraestructura», abordó las condiciones necesarias para que el involucramiento comunitario tenga efectos en el diseño y la gestión de los proyectos.

Mireya Archila, de GEOAMBIENTE, Guatemala, analizó la articulación entre la evaluación de impacto ambiental y la consulta indígena. A partir de experiencias de su país, identificó dificultades asociadas a la fragmentación institucional y a consultas que se activan cuando los proyectos ya están avanzados. Su presentación destacó el potencial de la evaluación ambiental para reconocer tempranamente a los pueblos y sus territorios, y mejorar la coordinación entre procesos que tienen propósitos distintos.

Desde Brasil, Paula Ciminelli, de la Universidade Federal do ABC, presentó una investigación sobre participación insurgente en proyectos de abastecimiento de agua en São Paulo. Los casos mostraron cómo comunidades que se sintieron excluidas de los espacios formales recurrieron a protestas, campañas y acciones judiciales para hacer visibles sus preocupaciones. Su análisis planteó la necesidad de incorporar distintas formas de conocimiento y abrir oportunidades de participación desde las etapas estratégicas de la planificación.

Por su parte, Juan Carlos Páez, de BID Invest, destacó que el relacionamiento comunitario requiere planificación y continuidad durante todo el ciclo de vida de la infraestructura. Compartir información comprensible sobre beneficios y riesgos, responder a las inquietudes y dar seguimiento a los compromisos fueron algunas de las prácticas que identificó como fundamentales para construir confianza.

Carla Martínez, de BHP Chile, abordó el tránsito de la licencia social al desempeño social a partir de experiencias desarrolladas durante su trabajo previo en WSP. Explicó que la gestión de impactos necesita capacidades especializadas, liderazgo y coordinación entre las distintas áreas de una organización, para que la perspectiva de las comunidades llegue efectivamente a las decisiones sobre los proyectos.

En el diálogo de cierre, Martínez sintetizó uno de los principales desafíos de la jornada: “No solamente ir a entregar información a la comunidad, sino que generar espacios de incidencia genuina”.

Comunicación y formación para una evaluación más sólida

La segunda sesión, «Comunicación, confianza y formación en la EIA», profundizó en las capacidades necesarias para sostener ese diálogo y comprender los contextos en los que se desarrollan los proyectos.

Victoria Márquez Mees, del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (EBRD), compartió aprendizajes provenientes de mecanismos de rendición de cuentas. Su exposición mostró cómo la información tardía, las consultas poco significativas y la falta de respuesta a los reclamos pueden profundizar los conflictos. Frente a ello, destacó la importancia de mantener una comunicación accesible y continua, que permita escuchar, explicar las decisiones y resolver problemas oportunamente.

Desde Colombia, Yaddy Ruiz presentó el trabajo desarrollado junto a Andrés Amaya, de INGETEC, sobre narrativas, percepciones y evaluación de impacto. A través de casos de minería, transporte y energía, planteó que la rigurosidad técnica necesita dialogar con las identidades territoriales, las experiencias previas y los significados que las comunidades atribuyen a su entorno. La exposición abrió preguntas sobre cómo incorporar esas dimensiones en los estudios y reconocer preocupaciones que no siempre quedan reflejadas en sus indicadores.

La formación profesional fue otro eje de la conversación. Verónica Giberti, de FAUBA y la Universidad Nacional de Pilar, Argentina, propuso fortalecer la alfabetización ambiental desde etapas tempranas de la educación universitaria. Su enfoque busca que estudiantes de distintas disciplinas comprendan las relaciones entre ambiente y sociedad y desarrollen capacidades para trabajar en conjunto.

En esa misma línea, Kay Bergamini presentó una investigación sobre la enseñanza de la evaluación de impacto ambiental en Chile, que contrastó programas de cursos con las percepciones de docentes y profesionales. Los resultados identificaron un predominio de contenidos normativos y brechas en la formación práctica, la elaboración de líneas de base y la comunicación con comunidades.


“La comunicación con comunidades también aparece como una brecha”, señaló el académico del IEUT UC Kay Bergamini al presentar una investigación sobre la enseñanza de la evaluación de impacto ambiental en Chile.


El académico planteó la necesidad de incorporar casos reales, proyectos interdisciplinarios y competencias comunicacionales de manera explícita en la enseñanza. Estas capacidades tienen consecuencias en la calidad de los estudios, la comprensión de los impactos y la gestión de los conflictos asociados a los proyectos.

Las dos jornadas permitieron conectar experiencias de distintos países y ámbitos profesionales en torno a una preocupación compartida: cómo hacer que la evaluación de impacto contribuya a decisiones informadas, con participación efectiva y atención a las realidades locales. Con este intercambio, el IEUT UC abrió un espacio de vinculación internacional para acercar conocimientos a la comunidad latinoamericana y poner en diálogo los desafíos de la disciplina con las transformaciones de las ciudades y los territorios.

Puedes revivir ambas sesiones en nuestro canal de YouTube:

Formación para abordar los desafíos socioambientales de los territorios

Los desafíos abordados en «Diálogos con Impacto» se vinculan con el campo de estudio del Magíster en Asentamientos Humanos y Medio Ambiente del IEUT UC: comprender las relaciones entre los asentamientos humanos y su entorno desde una perspectiva interdisciplinaria. Las conversaciones del ciclo refuerzan la importancia de una formación que permita integrar las dimensiones ambientales, sociales y territoriales en las decisiones que orientan el desarrollo de nuestras ciudades y territorios.

Diálogos con Impacto: participación y confianza para la evaluación ambiental y social en la región