El profesor Ricardo Truffello, académico del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales UC (IEUT UC) y director del Observatorio de Ciudades UC (OCUC), analizó en Cooperativa Ciencia el fenómeno de las megaciudades, sus causas y los desafíos que plantean para la planificación urbana, con especial atención a América Latina y Santiago.

Según el último informe de Naciones Unidas, Yacarta se convirtió en la ciudad más poblada del mundo, con cerca de 42 millones de habitantes, superando a Tokio, que durante años encabezó el ranking. El cambio responde a una nueva metodología de medición que considera áreas urbanas funcionales y no solo la continuidad física del tejido urbano.

En entrevista con Cooperativa Ciencia, el profesor del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales UC, Ricardo Truffello, explicó que el crecimiento de estas megaciudades “no es producto del azar”, sino el resultado de procesos de urbanización acelerada, especialmente en Asia, donde confluyen altas densidades poblacionales y una fuerte migración desde zonas rurales hacia las ciudades en busca de oportunidades.

“Las personas llegan a la ciudad buscando acceder a economías de aglomeración que no existen en el mundo rural, muchas veces marcado por economías de subsistencia”, señaló Truffello.


“El problema no es cuán grande es una ciudad, sino cómo se planifica su crecimiento.”


Urbanización acelerada y planificación deficitaria

El académico destacó que, si bien el tamaño de una ciudad no es un problema en sí mismo, los principales conflictos surgen cuando el crecimiento ocurre de manera desarticulada y sin planificación adecuada. Casos como Yacarta, donde algunos desplazamientos pueden superar las cinco horas diarias, evidencian el impacto que estos procesos tienen en la calidad de vida.

En el caso de América Latina, Truffello explicó que la urbanización masiva es un fenómeno más antiguo, asociado a la migración campo–ciudad y a decisiones de planificación que han tendido a localizar vivienda social en la periferia, donde el suelo es más barato, pero con escaso acceso a servicios, equipamientos y transporte.

“Esto genera presión sobre la ciudad y y un crecimiento desarticulado que acarrea problemas de movilidad, contaminación, gobernanza e integración social”, afirmó.

Megaciudades, medioambiente y riesgos urbanos

Durante la conversación, Truffello abordó también los impactos territoriales y ambientales de las megaciudades, como el hundimiento de Yacarta, asociado a la localización de grandes infraestructuras en suelos no aptos y a la ocupación de zonas de riesgo.

“Ser grande per se, como ciudad, no necesariamente es el problema, sino que el problema muchas veces tiene que ver con cómo se desarrolla ese crecimiento”, explicó.

En contraste, destacó el caso de Tokio como un ejemplo de crecimiento más estructurado, donde el desarrollo de una ciudad policéntrica ha permitido reducir los tiempos de traslado y acercar servicios y oportunidades a la población.

Santiago: avances y desafíos pendientes

Consultado por la situación de Santiago, el académico señaló que, si bien la capital chilena aparece lejos de las principales megaciudades del mundo —en el lugar 58 del ranking, con cerca de 7 millones de habitantes—, enfrenta desafíos estructurales similares.

Entre los avances, destacó la creación de los gobiernos regionales y el trabajo en un nuevo Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS), que permitirá una mejor coordinación territorial. Sin embargo, advirtió que la ciudad ha tendido a reaccionar a los problemas más que a anticiparlos.

“Seguimos llegando tarde con los instrumentos de planificación, y estamos al debe en integración social. Santiago sigue siendo una ciudad altamente segregada”, sostuvo.

Además, Truffello llamó la atención sobre los cambios demográficos, como el envejecimiento de la población y la baja tasa de natalidad, que obligarán a repensar el diseño urbano, la localización de servicios y los modelos habitacionales en el futuro.

Planificar más que copiar modelos

Finalmente, el académico enfatizó que no existen ciudades perfectas ni modelos únicos a replicar, sino aprendizajes que deben adaptarse a las realidades locales.

“Más que copiar ciudades como Nueva York, Tokio o Seúl, lo clave es planificar, tomar lo mejor de otras experiencias y adaptarlo a nuestras propias lógicas territoriales”, concluyó.

Te invitamos a escuchar la entrevista completa

Los desafíos de las megaciudades desde la planificación urbana. Ricardo Truffello en Cooperativa Ciencia