Recientemente María Luisa Méndez, académica IEUT UC y directora de NUMIC fue entrevistada por Paula Molina en el podcast “Lo que queda del día” de Radio Cooperativa. En esta instancia, la académica conversó acerca de “Mérito, origen o suerte”, un libro que reúne más de 300 testimonios sobre movilidad social en Chile, los costos emocionales del éxito, las barreras para las mujeres líderes y el peso de las redes familiares.
El libro
Mérito, origen o suerte. Trayectorias de éxito y costos subjetivos asociados a la movilidad social en el Chile actual es una investigación de largo aliento que cuestiona uno de los relatos fundacionales de las sociedades contemporáneas: la promesa de que el esfuerzo y el talento son suficientes para alcanzar el ascenso social.
El libro es fruto de tres años de trabajo del equipo del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES), con el apoyo de la Fundación Julius Baer. Sus autores —María Luisa Méndez, Modesto Gayo, Carolina Stefoni, Carlos Palma, Denisse Sepúlveda y Paula Millán— sostienen que la movilidad social en Chile es real, pero incompleta, costosa y profundamente desigual según el género, el origen étnico y el territorio de las personas.
Lo que revela la investigación
Chile experimentó una reducción significativa de la pobreza y un crecimiento de la clase media durante las últimas décadas. Sin embargo, el país mantiene una de las distribuciones de riqueza más desiguales del mundo: el ingreso del 10% más rico es 27 veces superior al del 10% más pobre, y las brechas son hoy las más altas en 30 años. En este contexto, el libro registra una paradoja: hay más profesionales de primera generación que nunca, pero muchos de ellos son arrendatarios crónicos y viven con el temor permanente al descenso social.
A partir de más de 300 entrevistas en profundidad y un estudio cuantitativo con 1.500 participantes a lo largo de Chile, el libro documenta que el ascenso social conlleva costos que no aparecen en los indicadores tradicionales: el debilitamiento de vínculos familiares y comunitarios, el «síndrome del impostor», la tensión entre la lealtad al origen y la adaptación a nuevos espacios, y la culpa de haber dejado atrás a los suyos.
El libro también demuestra que ningún ascenso se sostiene solo: detrás de cada trayectoria exitosa hay redes —la familia que sacrificó, el jefe que apostó, el amigo que abrió una puerta— que cuestionan el relato individualista del mérito. En este sentido, propone repensar la movilidad social como un proyecto colectivo y no solo como una hazaña personal.
Escucha aquí la entrevista completa:










