El informe evidencia un deterioro general en la calidad de vida urbana durante la última década y un aumento de las brechas territoriales en el acceso a bienes y servicios entre las comunas del país.
Ya se encuentra disponible el Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU) 2025, la décimo quinta versión de este sistema de indicadores multidimensional que, desde 2011, evalúa las condiciones de vida en las ciudades chilenas. El estudio es desarrollado de manera conjunta por el director del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Pontificia Universidad Católica de Chile (IEUT UC), Arturo Orellana, a través del Núcleo de Investigación sobre Gobernanza y Ordenamiento Territorial (NUGOT) y la Gerencia de Estudios y Políticas Públicas de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC).
La principal novedad de esta edición es su análisis comparativo de largo plazo, que contrasta los resultados de 2025 con el estado de la calidad de vida urbana registrado en 2015, utilizando el mismo conjunto de indicadores aplicado también en 2024. Este ejercicio permite identificar no solo los avances y retrocesos observados durante la última década, sino también el comportamiento de las seis dimensiones que componen el índice, entregando una perspectiva más robusta sobre la evolución de las ciudades chilenas.
La décimo quinta versión del Índice de Calidad de Vida Urbana entrega una perspectiva de largo plazo sobre la evolución de las ciudades chilenas y los desafíos que enfrenta la política urbana.
El período analizado estuvo marcado por una serie de acontecimientos que transformaron profundamente el contexto nacional e internacional, entre ellos el estallido social, la pandemia del COVID-19, los procesos constitucionales recientes, las crisis migratorias, los conflictos bélicos y los cambios en las prioridades de política pública asociados a la alternancia en el poder. En conjunto, estos factores han incidido en el desarrollo del país y en las condiciones de vida urbana.
Los resultados del ICVU 2025 muestran un deterioro general de la calidad de vida urbana, acompañado de un aumento de las brechas en el acceso y provisión de bienes y servicios entre las comunas. Esta tendencia se observa con especial intensidad en el retroceso de las ciudades intermedias y en la profundización de las diferencias territoriales al interior del Área Metropolitana de Santiago.
Como en sus versiones anteriores, el informe concluye con un conjunto de recomendaciones orientadas a fortalecer las políticas de inversión, regulación y gestión urbana. Estas propuestas buscan aportar a la toma de decisiones de gobiernos municipales, regionales y sectoriales, así como del sector privado, promoviendo una acción coordinada para avanzar hacia ciudades más equitativas, resilientes y sostenibles.

