El académico de la Universitat Politècnica de València, José Sergio Palencia, se reunió con académicos y académicas del Instituto para presentar la experiencia española en planificación y gestión del riesgo de inundaciones, a partir del caso de la Comunidad Valenciana y los aprendizajes derivados de la DANA de 2024. El encuentro permitió contrastar instrumentos y desafíos con la experiencia chilena y explorar nuevas oportunidades de colaboración académica internacional.
El pasado 10 de agosto, el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales UC recibió la visita de José Sergio Palencia Jiménez, académico de la Universitat Politècnica de València (UPV), quien sostuvo una reunión de trabajo con académicos y académicas del Instituto para compartir la experiencia española en planificación territorial y gestión del riesgo en zonas inundables, con especial atención al caso de la Comunidad Valenciana.
Palencia es doctor Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos y profesor permanente laboral en Urbanística y Ordenación del Territorio de la UPV, además de director académico del Máster en Transporte, Territorio y Urbanismo de esa universidad. Su trayectoria profesional y académica se ha vinculado por más de dos décadas al urbanismo, la ordenación territorial y los riesgos de inundación. Asimismo, formó parte del Comité de Expertos para la Reconstrucción de las zonas afectadas por la DANA de 2024 en España.



Planificar el territorio incorporando el riesgo
Durante su exposición, el académico presentó la estructura administrativa y los principales instrumentos mediante los cuales España aborda la planificación y gestión del riesgo de inundaciones. Entre ellos destacó el Plan de Acción Territorial sobre Prevención del Riesgo de Inundación en la Comunidad Valenciana (PATRICOVA), instrumento de ordenación territorial vigente desde 2003 que incorpora el riesgo de inundación en la regulación de los usos futuros del territorio.
La presentación permitió abordar uno de los principales desafíos identificados por Palencia: la necesidad de articular la planificación territorial del riesgo con la gestión de las emergencias. Pese al desarrollo de cartografías, planes e instrumentos normativos, señaló que persisten dificultades asociadas a la coordinación entre administraciones, la percepción del riesgo y la capacidad de traducir el conocimiento disponible en acciones efectivas para disminuir la vulnerabilidad de los territorios.
Esta discusión adquirió especial relevancia a partir de la DANA que afectó a la provincia de Valencia en 2024, evento que dejó 231 personas fallecidas y produjo importantes daños materiales, económicos y sociales. La magnitud de la catástrofe superó las previsiones de los instrumentos existentes y abrió nuevas preguntas sobre la capacidad de los sistemas de planificación para anticiparse y adaptarse frente a eventos extremos.
A partir de esta experiencia, Palencia presentó parte del trabajo desarrollado posteriormente en la Comunidad Valenciana, incluyendo la revisión de instrumentos de planificación, nuevas cartografías y propuestas orientadas a adaptar el territorio y las edificaciones, fortalecer los protocolos de actuación y avanzar hacia soluciones que otorguen mayor espacio al agua, entre ellas infraestructuras verdes y zonas de inundación controlada.
«El desafío no es solo contar con mapas e instrumentos, sino lograr que ese conocimiento se traduzca en decisiones efectivas sobre cómo y dónde se ocupa el territorio.»



Una conversación comparada con los desafíos de Chile
La exposición dio paso a una conversación con académicos y académicas del Instituto en torno a los paralelismos entre las experiencias española y chilena. El intercambio abordó especialmente la fragmentación sectorial entre planificación territorial y gestión del riesgo, la actualización de los instrumentos y mapas de amenaza, la incorporación de la vulnerabilidad en los estudios de riesgo y las capacidades de los municipios para implementar y fiscalizar las regulaciones existentes.
«La experiencia de Valencia permitió abrir una conversación comparada sobre los desafíos que comparten España y Chile para articular planificación territorial, gestión del riesgo y capacidades locales.»
La discusión permitió contrastar el PATRICOVA con el sistema chileno y reflexionar sobre un desafío compartido: no solo disponer de información sobre las amenazas existentes, sino asegurar que ese conocimiento tenga consecuencias efectivas sobre las decisiones de planificación y ocupación del territorio.
En este sentido, uno de los aspectos destacados durante la conversación fue el carácter normativo de los instrumentos presentados por Palencia y su capacidad para establecer restricciones o condiciones sobre nuevos desarrollos urbanos en áreas expuestas. El intercambio abrió preguntas sobre cómo asegurar la implementación de estas regulaciones en el nivel local y sobre las capacidades técnicas e institucionales necesarias para cerrar la brecha entre la elaboración de instrumentos y su aplicación efectiva.
La conversación también permitió ampliar la discusión hacia las particularidades del contexto latinoamericano, donde fenómenos como los asentamientos informales y la autoconstrucción pueden incrementar significativamente la vulnerabilidad frente a amenazas naturales, planteando desafíos adicionales para la planificación y gestión del riesgo.
Intercambio académico y nuevas redes de colaboración
La visita se desarrolló además como una instancia para fortalecer los vínculos académicos entre el IEUT UC y la Universitat Politècnica de València. Durante el encuentro se destacó cómo la participación conjunta en congresos y actividades académicas durante los últimos años ha permitido construir relaciones entre ambas instituciones y generar nuevas oportunidades de intercambio de conocimientos y experiencias.
En este marco, Palencia presentó también oportunidades asociadas a una red internacional que busca ampliar la cooperación entre universidades europeas y latinoamericanas, promoviendo la movilidad académica, investigaciones conjuntas, seminarios y transferencia de conocimiento. Actualmente, la iniciativa reúne a representantes de distintas universidades y países europeos y busca extender sus vínculos hacia América Latina.
De esta manera, el encuentro permitió no solo profundizar en los desafíos que supone incorporar el riesgo de desastres en la planificación territorial, sino también fortalecer el intercambio internacional como una oportunidad para contrastar experiencias, compartir capacidades y construir nuevas respuestas frente a desafíos urbanos y territoriales comunes.










